Seleccionar página

serie les vents - 2017

OBRA ESCULTÓRICA

Vents, rupture, continuité…

El poeta Miguel Hernández nos dice: Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, me esparcen el corazón y me aventan la garganta.

Los vientos tienen su propia voluntad, la de viajar y trasladarse. La de  propiciar cambios en nuestro organismo, en nuestra existencia. Nos acompañan en nuestra vida, y si nos detenemos a observar la enorme y maravillosa variedad de sus formas, curvas, proporciones y relaciones, nos percatamos de que se manifiestan, también, en cada ser humano.

 

Alisios

2017. Aluminio patinado, 22 x 82 x 15 cm

Galerna

2017. Aluminio patinado, 62 x 30 x 15 cm

Mistral

2020, bronce patinado y madera de sapeli, 14 x 34 x 9 cm

Monzón

2017. Aluminio patinado, 21 x 55 x 12 cm

Meltemi

2017. Aluminio patinado, 15 x 61 x 16 cm

Gregai

2017. Aluminio patinado, 50 x 40 x 22 cm

Jamsin

2017. Aluminio patinado, 16 x 61 x 15 cm

Siroco

2017. Aluminio patinado, 14 x 57 x 18 cm

Harmatan

2017. Bronce patinado, 12 x 53 x 14 cm

Ábrego

2020, bronce patinado y madera de sapeli, 28 x 26 x 9 cm

Podemos ver algo de los vientos, de la constante a la que cada uno de nosotros está sometido a lo largo del tiempo, que nos hace conscientes de que somos él o parte de él.

Alfonso García

Por ello en nuestras vidas, buscamos prevenirnos de aquellos vientos que no queremos que soplen, los evitamos. No queremos un viento que nos desequilibre, ni uno que nos aplaste. Queremos un viento que nos invite a crecer, a expandirnos, a trascender. Queremos poder elegir nuestros vientos e incluso hacia donde queremos que soplen.

Visita la exposición de Les Vents